LA SINDICALIZACION DE LOS NUEVOS DOCENTES
Por Medardo Drago León
Nuestro país en los actuales momentos enfrenta una de sus peores crisis. El hecho de que la parapolitica y la corrupción estatal han dejado sin credibilidad la institucionalidad, son razones suficientes, entre otras, para que el movimiento sindical asuma un papel protagónico en la vida política de Colombia. Sin embargo, el propósito no es nada fácil, pues solo el 5% de la población trabajadora está sindicalizada, algo así como 880 mil personas entre obreros y empleados.Existe una estructura anacrónica que obliga a la creación de grandes sindicatos por ramas de industria y actividad. De igual modo se requiere trabajar por la fusión urgente de las centrales obreras en una sola.
En otro nivel, la Federación Colombiana de Educadores, Fecode, tiene como afiliados únicamente a los docentes del magisterio, excluyendo a los profesores universitarios, instructores del SENA y empleados administrativos de universidades y colegios. Lo que hace apremiante cambiar la estructura sindical de FECODE para que converjan trabajadores y empleados de otros sindicatos de la educación y avanzar en la creación de un sindicato único. En lo político y laboral nuestra federación debe propender también por la participación en política de los educadores; insistir en el salario profesional de los docentes; trabajar por el aumento de las transferencias territoriales; mejorar el modelo de salud; defender la transparencia de los concursos de méritos; atajar la arbitrariedad en los traslados de maestros; mantener el actual régimen prestacional de los educadores y rechazar las certificaciones para el manejo de la educación en los municipios.
Mientras se trabaja en ese gran propósito, como es constituir el sindicato único de la educación, la Federación Colombiana de Educadores debe continuar su trabajo en defensa de los educadores colombianos.
Es claro que Fecode, viene cumpliendo con sus afiliados y cada día crece su interés por tener más docentes en la organización sindical. Hasta ahora la tarea se ha llevado bien, porque indiscutiblemente la Federación ha luchado por los intereses del magisterio, en especial si nos referimos a los docentes nombrados en el marco del Decreto 2277 de 1979. Sin embargo queda la inquietud para los docentes que están ingresando al magisterio colombiano, en virtud del Decreto 1278 de 2002, que al unísono están preguntando ¿qué ventajas tiene para los nuevos docentes estar sindicalizados?.
Desde luego, la sindicalización, no es solo una necesidad para defenderse del patrón, es, además, una prioridad para el mejoramiento de su situación laboral. Es conocido por todos la inequidad existente para los maestros nombrados en el marco del Estatuto Único de la Profesión Docente. A dichos maestros se les somete a un proceso de selección (concurso de méritos) como exigencia previa para el ingreso a la carrera docente. En muchas ocasiones, Fecode ha criticado la prueba exigida para el ingreso a la educación pública, pues es deficiente en metodología y pedagogía.
A esta racha de exigencias sigue la evaluación de desempeño anual, que ante el menor descuido el docente puede perder su cargo. El proceso se complementa con la famosa evaluación de competencia que exige al docente, para ascender más, del 80% en la evaluación presentada ante la Comisión Nacional del Estado Civil. La mencionada evaluación es considerada una farsa, casi imposible de alcanzar, como lo demuestran los resultados de la reciente evaluación, aplicada a los maestros vinculados por Decreto 1278 del 2002, la que solo superó el 23% de los aspirantes.
Lo anterior, sumado a que los nuevos docentes se pensionarán a los 57 años, y a otras decisiones administrativas negativas a los docentes, pero respaldadas por la ley, amerita la necesidad de hacer parte de una gran organización sindical. Ello abre un nuevo espacio para avanzar en la discusión de sus problemas e inequidades, como también en trabajar en un estatuto único de la profesión docente, cuya prioridad incluye todo lo relacionado con su profesión en lo atinente a evaluaciones, ascenso, estabilidad, compatibilidad y prestaciones sociales.
El llamado es urgente para los docentes del Decreto 1278 del 2002, para que hagan parte de la convergencia sindical del país, ya que los sindicatos son la única estructura organizativa con el compromiso en defender a los trabajadores asalariados.
Las organizaciones sindicales y sus experiencias, en nuestro caso, son un patrimonio de todos los educadores afiliados a éstas. Hay que fortalecerlas, ingresando y haciendo activismo en las mismas (¡hasta ahora han llegado más de 50 mil educadores nuevos!). Cada día que pasa, porcentualmente, las acciones sindicales se van inclinando a favor de las nuevas generaciones. Lo más probable es que el 2.045, no existan docentes del Decreto 2277 de 1979. Por ello, los del 1278 de 2002, están llamados a apropiarse de los sindicatos, hacerlos suyos, hacer parte de estructura, hacer poder, diseñar políticas y asumir la dirigencia del nuevo roll sindical. Es un proceso que permite transformar, desde adentro, con cuidado, sin prisa pero firme, utilizando los canales democráticos y eficaces, dejados por nuestros salientes dirigentes, para seguir enfrentando a los enemigos naturales y coyunturales de los trabajadores.
























